
Todo esto nos lleva a dirigir nuestra atención a las finanzas, a la comercialización, a la producción, y así, de forma repetitiva y de modo cíclico. Cuando arreglamos la situación financiera pensamos en la parte productiva. Cuando retocamos producción, pasamos a la comercialización, y así sucesivamente.

Normalmente esto nos introduce en un círculo vicioso que tiene dos principales 'damnificados'. El primero de ellos es "la organización". No hay tiempo para comprobar si el sistema organizativo debe ser retocado, si existen nuevas funciones y nuevas competencias con las que dotar a nuestra organización. Nadie piensa en cuándo y cómo cambiar las estructuras creadas, que generalmente "emergen" de las interrelaciones entre personas y de un sistema que nunca ha tenido la atención de la Dirección. Se establecen relaciones y privilegios que se convierten en "norma no escrita" y que nadie quiere tocar (la conocida metáfora de la jaula de monos).
El segundo gran damnificado, que es el objeto de esta entrada, es el "core business". ¿Cuáles fueron las causas del éxito? Normalmente se estudian las causas del fracaso, y eso está bien, para evitar que se repita. Pero también nos interesa entre las lecciones aprendidas conocer las razones del éxito. Y si llega una situación difícil en nuestro sector, o a nivel global, como en la actualidad, podemos revisar y volver a pensar en las competencias fundamentales que nos llevaron al éxito.
Es buen momento para que las organizaciones hagan análisis introspectivo de sus principales competencias, de las razones, de las causas de su éxito. Normalmente no hay una única y clara razón, sino que ha sido un conjunto de ellas. Si conseguimos identificarlas tendremos mucho más fácil plantearnos como rediseñar los procesos, la organización, para recuperar la senda del éxito.Si mantenemos en época de crisis nuestra atención en las finanzas, en la comercialización, o en la producción, el diagnóstico es seguro, y nada halagüeño. Empieza por buscar las claves del éxito de tu negocio, y más aún, también busca en las de tus competidores. Es tiempo de reinventar (aunque ahora se llama innovar, porque a la clase política se le llena la boca con ello). Es tiempo de explotar nuestro conocimiento y ponerlo al servicio del negocio.





